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Monday, May 15, 2006

las pasiones y el estilo de vida

LAS PASIONES Y EL ESTILO DE VIDA A PARTIR DE SPINOZA, A TRAVES DE CERNUDA, BORGES, SCARDANELLI (O EL POETA DE LA TORRE) Y LANGUINEZ.[1]


Por xulsinsolar.
xulsinsolar@yahoo.com.ar

I. ´´ El orden del discurso ´´. p 2
II. Preámbulo poético. p 4
III. Retorno sobre el estilo de vida en la antigüedad. . p 9
IV. Algunas ideas spinozistas. p 15
V. El estilo de vida o la búsqueda de la vida buena p 24
en la experiencia estética.
VI. Conclusiones parciales. p 27
VII. Bibliografía complementaria. p 29


I. ´El orden del discurso´´

Siguiendo el método utilizado por Michel Foucault en el Collège de France entre 1970 y 1984, de meditaciones inactuales dirigidas a un público diverso y no necesariamente relacionado con conceptos filosóficos, pretendemos en esta Hora, ocuparnos de las ideas spinozistas sobre los afectos y las pasiones. Dicho método buscaba generar: ´´ exploraciones para un libro futuro, desciframiento, también de campos de problematización que solían formularse más bien como una invitación lanzada a eventuales investigadores[2] ´´. O motivar lo que en otros términos podríamos llamar, la inquietud de sí.

Desde las primeras páginas, Foucault nos señala cual es su objetivo: ´´en una sociedad como la nuestra, sabemos todos bien, cuales son los procedimientos de la exclusión. La más evidente, la más familiar también es lo prohibido. Sabemos bien que no tenemos el derecho de decirlo todo, que no se puede hablar de cualquier tema porque sí. Tabú del objeto, ritual de la circunstancia, derecho privilegiado o exclusivo del sujeto que habla...[3]´´

Y más adelante, ´´ bien sea en una filosofía fundamentada en el sujeto, en la experiencia originaria o en la mediación universal, el discurso no es más que un juego, de escritura en el primer caso, de lectura en el segundo, de intercambio en el tercero, y este intercambio, esta lectura, esta escritura solo ponen en juego los signos. El discurso se anula así, en su realidad, poniéndose al orden del significante[4]´´.

Para no abordar estas palabras de Foucault de una manera anacrónica, es necesario recordar que como él mismo lo afirmó: ´´ en todo caso, una cosa, al menos debe ser señalada: el análisis del discurso no devela la universalidad de un sentido, lo que hace es poner al día el juego de la rareza impuestas, con un poder fundamental de afirmación. Rareza y afirmación, rareza, finalmente, de la afirmación y no generosa continuidad del sentido, ni monarquía del significante. Y ahora que aquellos que tienen lagunas de vocabulario dicen, - si esto les suena mejor de lo que les habla- que esto es estructuralismo[5]´´.

En esta meditación nos apoyaremos principalmente en las ´´Obras póstumas´´ de Spinoza, en su orden de relevancia para el tema que nos ocupa:

- la Etica
- Correspondencia completa de Spinoza, en especial la establecida entre Spinoza, Oldemburg, Burgh y Blyenbergh,
- Tratado breve,
- Principios de la filosofía de Descartes,
- Tratado de la reforma del entendimiento.

Como textos de apoyo nos hemos servido de las siguientes obras:

- Deleuze, Gilles, ´´Spinoza, filosofía práctica´´
- Deleuze, Gilles, ´´spinoza y el problema de la expresión´´
- Deleuze, Gilles, ´´en medio de spinoza´´
- Dujovne, León, ´´Spinoza, su vida, su época, su obra, su influencia´´, 4vol, Universidad de Buenos Aires, 1941.
- Zourabichvilli, Francois, ´´le conservatisme paradoxal de Spinoza´´
- Zorabichvilli, Francois, ´´Spinoza, une physique de la pensée´´
- Tatián, Diego, ´´la cautela del salvaje. Pasiones y política en Spinoza´´
- Pautrat, Bernard, SPINOZA, ETHIQUE , Texte original et traduction nouvelle. Editions du seuil. 1988

Queremos hacer un reconocimiento especial a Patrice Vermeren del departamento de filosofía de la Universidad parís 8 y del centro de estudios franco- argentinos de la Universidad de Buenos Aires, así como a Gustavo Chirolla, profesor titular del seminario de Spinoza en la Universidad Javeriana, y a mis confrateres K, contra-gramáticos, y languinescos, César y Richard. A Francisco Sierra, Luisa Monsalve, Bernardo Rengifo y a los estudiantes de la carrera de filosofía de la Universidad Externado de Colombia por propiciar espacios de encuentro y de goce en torno a las ideas adecuadamente spinozistas. Este texto se dirige también a los futuros miembros del Circulo spinoziano de Colombia, a voces presentes y ausentes que nos han escuchado, develado y desvelado. Y tan solo a (in) cierta (in) decible musa.


II. Preámbulo poético

´´ Cuando se conoce a Spinoza del todo, no hay nada que hacer. Hay que ser totalmente amigo suyo. No hay otra filosofía que la de Spinoza ´´. Del autor de estas palabras, cuyo
verdadero[6] nombre develaremos solamente al final de esta meditación, - a la manera de un cuento de Poe-, conocemos sus poesías, en buena medida incompletas, una Novela epistolar, su temprana ´´ruptura´´ con la filosofía de su época, y lo que algunos llaman locura. Tal vez, deformando un poco cierto comentario de Cortázar nos atreveríamos a decir que el Mundo sería diferente si se hubiera escuchado un poco más a Spinoza y mucho menos a Maquiavelo, Hobbes, Rousseau, Hegel o Marx.[7]

¿Cómo podríamos acercarnos a la Obra de Spinoza, en especial a su Ética en corto tiempo? Inútil, tal vez, sería intentar explicar todo el sistema spinozista en una hora cuando suelen necesitarse meses y años para entenderle plenamente. No porque sea Spinoza un autor difícil, ni porque él hubiera escrito con dificultad. Por el contrario, Spinoza declaró en una de sus cartas que su mayor deseo era ver la Ética en el corazón de los hombres y él tenía la impresión que la Ética podía estar al alcance de cualquier hombre.

Sin el ánimo de pretender resumir la Ética en un poema, pero sí con el deseo de estimularlos a leer a Spinoza, hemos optado seguir por senderos poéticos.

Si el hombre pudiera decir
Luis Cernuda

Si el hombre pudiera decir lo que ama
Si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
Como una nube en la luz;
Si como muros que se derrumban,
Para saludar la verdad erguida en medio,
Pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad
(de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
Cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
Alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,
Por quien el día y la noche son para mi lo que quiera,
Y mi cuerpo y mi espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
Como leños prendidos que el mar anega o levanta
Libremente, con la libertad del amor,
La única libertad que me exalta,
La única libertad porque muero.

Tú justificas mi existencia;
Si no te conozco, no he vivido;
Si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Mucho se ha escrito sobre Spinoza, sobre su vida, sobre su relación con el judaísmo, con el cristianismo. Innumerables páginas se han completado con noticias sobre las influencias sobre Spinoza y de éste sobre otros[8]. Nuestro propósito indirecto de hoy será establecer un puente, aparentemente inexistente, entre Cernuda, Borges, Scardanelli (o el poeta de la Torre) y Languinez, a través de Spinoza. Tendremos entonces dos velocidades de pensamiento y de poética: las pasiones en Spínoza y la poética en torno a él.

Borges nos acerca a Spinoza en su poema:

Baruch Spinoza.
Bruma de oro, el occidente alumbra
La Ventana. El asiduo manuscrito
Aguarda, ya cargado de infinito.
Alguien construye a Dios en la penumbra
Un hombre engendra a Dios. Es un judío
De tristes ojos y piel cetrina;
Lo lleva el tiempo como lleva el río
Una hoja en agua que declina
No importa. El hechicero insiste y labra
A Dios con geometría delicada;
Desde su enfermedad, desde su nada,
Sigue erigiendo a Dios con la palabra.
El más prodigo amor le fue otorgado
El amor que no espera ser amado.

Luis Cernuda, poeta español de lo indecible, de la ´´desolación de la quimera´´, del ´´vivir sin estar viviendo´´, tuvo una fuerte influencia del poeta de la Torre. En su obra completa encontramos que el poeta más citado por Cernuda, después de los poetas españoles, en especial de sus contemporáneos[9], es el buen amigo del ebanista[10].

En este momento de nuestra vida nos guía aquel poeta de la Torre, y nos dejamos guiar por la voz de Cernuda...:´´ una demoníaca fuerza aniquilaba al poeta de la Torre por el fuego, fuego al que el propio tiempo lo salvaba. Ahí se vislumbraba hoy esta dramática sombra humana a quien debemos una obra lírica inmortal, de distinta hermosura en la poesía alemana, contemporánea de Goethe en tiempo y espacio; y de distinta hermosura también en la universal, al lado de algunos poetas griegos y latinos, ingleses y orientales. ¿no ha sido, pues, feliz, a pesar de todo? Un verso de Keats dice: a thing of beauty is a joy for ever[11]´´.

Aquel poeta de la torre nos recordaba en un poema:

´´poco saber, peor mucha alegría
es dado a los mortales.
¿por qué, hermoso sol, no me basta
flor de mis flores, en día de mayo,
nombrarte? ¿algo más alto sé?´´

Y así, Cernuda nos recuerda que: ´´todo nos es preciso y necesario, porque en todo vibra un eco de la poesía, y ella no es sino expresión de esa fuerza daimónica que rige el mundo. A ese poder daimóniaco alude Goethe en sus conversaciones con Eckermann[12], y acaso sea el mismo que consumía la vida de (nuestro poeta de la Torre), tal el fuego en la zarza ardiente que vio Moisés.´´

Cernuda fue traductor del poeta de la Torre al español. Incluso nos hace explicito su interés por el, en tiempos de la escritura de sus poemas llamados ´´invocaciones´´. Así, dice Cernuda: ´´antes de componer el ´´himno a la tristeza´´, comencé a leer y a estudiar a (nuestro poeta de la torre), cuyo conocimiento ha sido una de mis mayores experiencias en cuanto poeta´´. Sin embargo, de este tema nos ocuparemos en la sesión del 15 de junio, cuando abordemos de manera directa a Cernuda.

Cernuda nunca se ocupó directamente de Spinoza. Lo menciona en sus ensayos apenas cuatro veces, cuando se refiere a Coleridge, a Tennyson, y a Andrew Marvell. Allí Cernuda hace un breve comentario de Spinoza y de las pasiones, que nos sirve como punto de partida para esta meditación:

´´Se dice que Marvell (1641-1678) había leído a Spinoza, y si es cierto, esa lectura daría humor al contrasentido del ´´alma extendida´´, ya que la extensión, según Spinoza, es atributo de la materia; y de otra parte, conforme al pensamiento del mismo filósofo, las pasiones dejan de serlo tan pronto como tenemos de ellas una visión clara. De ahí el titulo que Marvell le da al poema...

´´La definición del amor
Andrew Marvell

mi amor es de tan rara cuna
como su objeto extraño y alto:
lo concibió desesperanza
engendrado por imposible.

Solamente imposible pudo
Mostrarme tan divina cosa.
Adonde afán jamás volase
Sino batiera en vano el ala.

Pudiera acaso llegar pronto
Adonde está mi alma extendida.
Más el sino cuñas de hierro
Clava y se agolpa entre nosotros.

Celoso el sino a dos amores
Perfectos mira, y nunca acerca:
Sería esa unión su ruina,
Destronando un poder tiránico.

Así sus decretos de acero
Como a los polos nos sitúan
(bien que el amor sobre ambos giren)
que mutuamente no se abracen.

A menos que los ciegos caigan,
Nuevo temblor rasgue a la tierra
Y, para unirnos, sea el mundo
Comprimido en un planisferio

Los amores oblicuos pueden,
Como líneas, tocarse en ángulo;
Mas los nuestros, tan paralelos,
Aunque infinitos, no se encuentran.

Así el amor que nos enlaza,
Y que envidioso el sino excluye,
Es conjunción del pensamiento,
Oposición de las estrellas.´´

La relación indirecta entre Cernuda, Scardanelli o el poeta de la Torre y Spinoza, se expresa en el ensayo firmado por Cernuda titulado: ´´nota introductoria a unos poemas del Poeta de la Torre´´, donde nos dice que: ´´siempre extrañará a alguno la hermosa diversidad de la naturaleza y la horrible vulgaridad del hombre. Y siempre la naturaleza, a pesar de esto, parece reclamar la presencia de un ser hermoso y distinto entre sus perennes gracias inconscientes[13]´´

III. Retorno sobre el estilo de vida en la antigüedad[14].

La ocasión de esta meditación no es invitarlos a hacer parte de una secta spinozista. Tal idea sería contraria a las ideas de Spinoza, pues uno de sus combates más importantes fue justamente contra los dogmatismos, las supersticiones y los prejuicios religiosos que alejan a los hombres de la Naturaleza y los mantienen sumidos en los misterios sagrados más insólitos como el origen del pecado, el libre albedrío o la culpa. Los círculos cerrados, de mutua alabanza y de férreas identidades que requieren otros círculos enemigos contra quien luchar y así cohesionarse internamente, nada más alejado de los propósitos éticos y filosóficos de Spinoza.

Lo que nos interesa es entablar un diálogo con el concepto de ´´estilo de vida´´ en Spinoza. Tres principios básicos guían la filosofía de Spinoza: la naturaleza, Dios y el hombre. En esa medida, nos aproximaremos primero, aunque de una manera extremadamente esquemática, al origen de la vida buena en los presocráticos: la naturaleza en la escuela Iónica (Heráclito), Dios en la escuela eleática (Parmenides), y el hombre en la escuela próxima a Pitágoras (Empédocles)[15], para luego continuar con una meditación sobre algunas ideas básicas de Spinoza y el estilo de vida como existencia estética. Quedan de lado una serie considerable de temas afines a Spinoza como el barroco, la política, el judaísmo y la cabala, la relación con la teología y la filosofía de Descartes, los cuales serían imposibles de abordar en este momento por razones de tiempo y de impericia.

Ahora bien, si se entiende el estilo ante todo como un estilo de vida, lo que importa destacar es la idea de la búsqueda por la vida buena.

Platón nos ofrece una primera definición de estilo, como estilo de vida en la República (399), donde después de haber estudiado la forma de los poemas viene el ritmo y el acompañamiento, que son su complemento necesario. Para Platón, el número y la melodía deben corresponder a la sustancia y al espíritu del discurso. En la escogencia de los ritmos musicales, Platón insistirá en el principio que debe regir todas las artes: la virtud. Recordando que la República se refiere a la Polis perfecta, lo que Platón pretende reprimir y prevenir es el vicio y por ello las artes tienen una función eminentemente pedagógica en la formación de los futuros gobernantes de la Polis. Al exceso de valor debe suceder el coraje bien dirigido. A la voluptuosidad de la poesía y de la música, debe sucederle la lira simple de Apolo.

Para Platón, en boca de Sócrates, o para Sócrates en boca de Platón: ´´el buen y el mal ritmo siguen e imitan, uno el buen estilo, y otro el malo, y para la buena y mala armonía pasa lo mismo, el ritmo y la armonía serán acordes a las palabras, como lo señalamos antes y no las palabras acordes al ritmo y a la armonía. Seguramente, dice él, deben ser acordes a las palabras.
- ¿Pero la manera de decir y el discurso mismo no dependen del carácter del alma?
- ¿Y cómo podría ser distinto?
- ¿y todo el resto no depende del discurso?
- Si.
- Así el buen discurso, la buena armonía, la gracia y la euritmia dependen de la simpleza del carácter y no de esa idiotez que nosotros llamamos gentilmente simpleza, pero si de la simpleza verdadera de un espíritu que una la bondad a la belleza.
- Perfectamente[16].´´

Esta relación entre bondad y belleza, Aristóteles la transformará en su Política en la realización del bios, es decir una meditación sobre la vida posible, y no solo la ideal. En la ´´política´´ 1252b, Aristóteles decía que: ´´la ciudad es la comunidad...que tiene su origen en la urgencia del vivir, pero subsiste para el vivir bien´´.

Pero dicha pregunta por el estilo es tan antigua como la filosofía misma y tiene mucho que ver con el concepto de epimeleia heautou que Foucault definía como ´´inquietud de sí´´. La vida como experiencia estética de acuerdo a Nietzsche. Como salvación para Kafka. Como condena según Kierkegaard.

Acaso la búsqueda de la vida buena podría resumirse en aquella frase del poeta de la Torre: ´´ hacer razonables a los pueblos y sensibles a los sabios ´´. A pesar de la temprana condenación filosófica que sufrió la poesía, por parte de Platón (al expulsar a los poetas de la República), no puede dejarse de lado la importancia de las metáforas en la obra misma de Platón. El recurso al mito y a las imágenes poéticas, están presentes en sus diálogos, a pesar de él mismo. Al mismo tiempo, en la antigüedad ya se habían distinguido excelentes ´´poetas-pensadores´´ como Heráclito, Empédocles o Parménides, para quienes la comunicación de conceptos filosóficos era indisociable de la forma poética. Así, desde los presocráticos, en especial la Escuela Iónica o de los fisiólogos (filosofía de la naturaleza) de Tales de Mileto, Anaximandro y Heraclito, la vida buena estaba en la relación entre los hombres y los dioses (la naturaleza) y la expresión artística.

Lo que conocemos de los presocráticos se reduce a las referencias dadas principalmente por Diógenes Laercio y su ´´vida de filósofos´´, y a testimonios que nos han hecho llegar filósofos posteriores, en muchos casos anónimos; en todo caso poseemos apenas fragmentos. Un epigrama citado por Diógenes Laercio a propósito de Heráclito nos sirve de ejemplo para expresar el sentido natural-artístico:

No vayas a recorrer el libro de Heráclito
El Efesio; el sendero es arduo:
Tinieblas, oscuridad, lo oscuro. Pero si un guía
Te puede iniciar, ese será el Sol[17].

En cuanto a Parmenides, perteneciente a la escuela de los Eleatas, alumno pero no discípulo de Anaximandro, en lugar de buscar la naturaleza del principio primero en la ilimitada física, se pondrá como principio el Uno-y-el todo que es primero Dios, es decir una realidad inteligible y no un elemento propiamente físico.

Simplicius restituye algunos versos de Parmenides:

´´los más estrechos anillos están cubiertos por un fuego puro;
los que les siguen después, de noche; en el intervalo
una porción de fuego se ha repandido.
En el centro de los anillos está la Divinidad
Que rige a todas las cosas´´[18].

De acuerdo a Timeo, Empédocles profesaba opiniones contrarias en política y en poesía. En la primera se presenta preocupado por la mesura y la equidad, y en la segunda se expresa con orgullo y desprecio. Empédocles se interesará por el hombre, en su destino ´´terrenal´´ si nos atreviéramos a pronunciar semejante palabra. Aristóteles decía que Empédocles era un hombre libre y desprendido de toda forma de poder ya que no aceptó el titulo de realeza que se le ofreció. Al decir de Plutarco: ´´Empédocles, el filósofo de la naturaleza, obtuvo la celebridad por haber puesto fin a la peste que azotaba su región, cortando un col de montaña que enrarecía y envenenaba el aire de la planicie[19]´´.

Según Timeo, Empédocles despreciaba las riquezas, y una de las frases célebres que suelen adjudicársele a Empédocles es: ´´ los de Agrigente viven con tal lujo, como si fueran a morir mañana, mientras que bautizan mansiones como si fueran a vivir por siempre´´. Es Empédocles el personaje ideal del poeta de la Torre, símbolo de la tragedia.

´´yo los saludo.
Heme aquí entre ustedes como un dios inmortal.
Ya no soy mortal, y ¿ ustedes me acuerdan
El honor que merezco?´´

Y en otros versos, citados por Hipólito:

´´ de la necesidad sale un Oráculo,
un antiguo decreto que nos viene de los dioses,
eterno, y sellado por infrangibles juramentos.
Cuando alguien mancha sus manos con la sangre en un asesinato,
Cuando cediendo ( a la ira), otro perjura
-se trata en efecto de dos demonios cuyo destino
es una larga vida que no termina nunca-,
se ven condenados a un largo errar,
lejos de los bienaventurados, treinta mil temporadas,
deben renacer aun bajo múltiples formas
de seres mortales, los cuales deben en todo sentido
recorrer los caminos penibles de la vida.
La fuerza del Éter en efecto los rechaza
Hacia el mar, y el mar los escupe a las orillas
De la tierra, y la tierra a los rayos centelleantes
Del sol, y el sol los lance a los torbellinos
Del Éter. Y cada uno de ellos los reciben;
Pero todos, los detestan.
De mi parte, a partir de ahora yo soy uno de ellos,
Yo soy un exiliado de Dios y un errante,
Yo estoy condenado a la Ira y al furioso delirio´´[20].

Acaso nadie como Empédocles puede expresar mejor el sentido del concepto de estilo, tanto en sus poesías como en la finalidad que le dio a su vida, así como en su propio fin. Muchas son las versiones sobre la muerte o el suicidio de Empédocles. Entre ellas, la más célebre y la que ha afectado más a los poetas es la que refiere Hippoboto, citado por Diógenes Laercio: ´´ Empédocles se levantó en la noche y se dirigió hacia el Etna y una vez llegó al pie del cráter de fuego, se sumergió y desapareció, queriendo confirmar su reputación de ser un dios; este hecho fue probado más tarde después de que el volcán vomitara una de sus sandalias, ya que, en efecto, él tenía la costumbre de calzar sandalias de bronce[21].´´

Alguna vez
alguien dijo
que Empédocles dijo:
´´no quiero hacerme inmortal
en estatua de hierro,
solo quiero,
solo ser
grabado en las almas´´
Y nada más.

Horacio, en su ´´arte poética´´ le consagra un bello poema a Empédocles. Nosotros, al quedarnos, por supuesto, con esta versión del fin de Empédocles, percibimos a Empédocles como aquel que desafió a los dioses. Como aquel ´´exiliado de dios y errante´´, que le da un sentido artístico a su vida de principio a fin.

´´ si, como un halcón que acecha en el aire a los mirlos,
él cae en un pozo o en un hoyo profundo,
dejadlo exclamar: ´´auxilio, ciudadanos¡´´
el mayor tiempo posible, y no os preocupéis
por venir en su ayuda. A aquel que quisiera ayudarlo,
arrojarle una cuerda o suavizarle la pértiga:
´´¿quien sabe si él no se ha arrojado, a voluntad,
en ese hoyo? ¿y si en verdad él quiere ser salvado?´´,
diré yo, recordando la muerte del gran poeta,
celebre en Sicilia. En efecto, queriendo
pasar por un dios inmortal, Empédocles
se arrojó con sangre fría en el ígneo Etna.
La ley debe conceder el suicidio al poeta;
Salvarlo a pesar de si mismo, es sólo asesinarlo´´[22].

´
IV. Algunas ideas spinozistas.

El próximo 27 de julio se cumplirán 350 años de la excomulgación de Spinoza en la sinagoga de Ámsterdam. La sentencia, de origen medieval dice lo siguiente: ´´según la decisión de los ángeles y de acuerdo con el fallo de los santos y de nuestra sagrada comunidad excomulgamos, expulsamos, execramos y maldecimos a Baruj de Espinoza. Ante nuestros sagrados libros, con los seiscientos trece mandamientos que están escritos entre ellos, lo excomulgamos con la excomunión con que Josué anatematizó a Jericó; con la maldición con que Eliseo maldijo a sus hijos, y con todas las maldiciones que están escritas en la ley; ¿maldito sea de día y maldito sea de noche´´¡ ¡maldito sea al acostarse y maldito sea al levantarse¡; maldito sea al salir de su casa y maldito sea al regreso¡ que dios jamás le perdone; que la cólera y la ira de Dios se enciendan contra ese hombre, y que le envíen todas las maldiciones inscritas en el libro de la ley. Y Dios suprima su nombre en la tierra, y para su derrota Dios lo expulse de todas las tribus de Israel, con todas las maldiciones del Cielo, como están señaladas en el libro de la Ley. Pero vosotros que permanecéis en Dios, vuestro señor, vivid eternamente. Conjuramos que nadie tenga con él trato ni hablado ni escrito; ni nadie le haga favor alguno; que nadie esté con él bajo un mismo techo o entre las mismas cuatro paredes; que nadie lea ningún papel hecho o escrito por él[23]´´.

¿ Y cual fue la respuesta de Spinoza ?
´´ en verdad, no me obligan a nada que yo mismo no hubiera hecho de no haber temido el escándalo. Pero ya que lo desean así, acepto con alegría el camino que se me abre en la confianza de que mi salida será más sin consecuencias que la de los primeros judíos del Egipto, aunque mi subsistencia no está más asegurada que la de ellos. No quito nada a nadie y cualquiera que sea la injusticia que se cometa conmigo, puedo vanagloriarme de que ningún reproche me pueden hacer[24]´´.

Tenemos pues aquí el ´´Dios´´ del antiguo testamento en todo su esplendor. El mismo Dios con el que simpatizaba Hobbes. Un ´´dios´´ castigador y vengativo.

Poco habían aprendido los judíos después de siglos de persecución, pues actuaban de la misma manera que sus antiguos perseguidores. Pero, ¿cuales eran esas herejías que exponía Spinoza que causaron tal conmoción? De hecho, no fueron solo las autoridades judías las que se vieron de tal modo confrontadas por el pensamiento de Spinoza. Los católicos y protestantes estaban casi todos de acuerdo en considerar a Spinoza como un ateo, - cargo del cual él siempre se defendió. Incluso en su propia tumba, el predicador Carolus Teumannn inscribió lo siguiente: ´´ Desprecia a Benedictus de Spinoza, a su tumba. Aquí yace Spinoza. Si su palabra no puede ser enterrada, que entonces la peste del alma no lo devore nunca del todo. No ha visto el infierno nunca monstruo más horrible[25] ´´.

Justamente Spinoza ponía en cuestión que Dios pudiera actuar, juzgar y vivir como un mortal, y al demostrar en su Ética la diferencia entre la sustancia y sus atributos, es decir entre Dios como sustancia infinita, eterna y perfecta con respecto a los hombres como atributos de la sustancia única, en su condición de mortales finitos, Spinoza mostraba lo incoherente que era presentar a Dios en términos humanos. ¿dios puede perdonar? ¿dios como sustancia perfecta puede sentir cólera y odio? ¿cómo actuaría dios con respecto al problema del mal? Para Spinoza, al no existir el libre albedrío, pone el énfasis de su filosofía en la ética y no en la moral. Los hombres no deben comportarse bien o mal por los valores morales que imperen en una sociedad dada. Tampoco deben hacerlo por miedo al castigo o por la gloria de la recompensa.

En la carta treinta y ocho Spinoza se dirige a uno de sus antiguos amigos, que ahora se ha convertido al catolicismo, señalándole las razones por las cuales él no pertenece a ninguna religión, y de paso, expresando cuales son sus principios filosóficos. Reproducimos un extenso fragmento por considerarlo suficientemente ilustrativa del pensamiento de Spinoza.

« Carta de Spinoza (XXXVIII) al señor Albert Burgh.[26]
Yo no perderé mi tiempo pintándole, como de costumbre hacen los adversarios de la iglesia romana, los vicios de los sacerdotes y de los pontífices con el fin de hacer nacer en usted sentimientos de aversión: estos cuadros, inspirados con frecuencia por malas pasiones, son hechos más bien para irritar que para instruir. Yo puedo aceptar incluso que se encuentra en la iglesia romana un número mayor de hombres de gran erudición y de costumbres irreprochables con respecto a otras iglesias cristianas: y esto es simple pues al ser los miembros de esta iglesia más numerosos, debe encontrarse un número mayor de hombres de diferentes géneros de vida.

En todo caso, lo que usted no podrá negar, a menos que con la razón haya usted perdido la memoria, es que en todas las iglesias hay cierta cantidad de personas de bien que honran a dios por justicia y caridad. Los conocemos entre los luteranos, los reformistas, los menonitas, los entusiastas y para no citar sino a algunos, usted no puede ignorar que sus propios antepasados, en tiempos del Duque de Alba, sufrieron por su religión tormentos de toda especie con mucha constancia y libertad admirables.

Debe usted por lo menos aceptar que una vida santa no es el privilegio de la iglesia romana: esto se puede encontrar en todas las iglesias. Y como es por la santidad de la vida que nosotros conocemos, para hablar como el apóstol Juan (capitulo IV, versículo 43) que estamos en Dios y que Dios está en nosotros, de allí se sigue lo que distingue a la iglesia romana de las otras. Algo enteramente superfluo y en consecuencia producto solamente de la superstición. Si, yo lo repito con Juan, es la justicia y la caridad el signo más cierto, el signo único de la verdadera fe católica: la justicia y la caridad son los verdaderos frutos del espíritu santo. Donde quiera que se encuentren allí esta Cristo; y Cristo solo puede estar allí. Donde ellas nos están, el espíritu de Cristo no puede estar. Oréame señor que si usted hubiera interiorizado estaos pensamientos, usted no se habría perdido de tal manera y usted no habría causado una gran pena a sus parientes que temen hoy por su suerte.

Pero regresando a su carta, donde usted empieza deplorando que yo me deje seducir por el príncipe de los espíritus rebeldes. Sólo le pediré tranquilizarse y volver a sí mismo. En el tiempo en que usted tenía un espíritu libre, usted adoraba si yo no me equivoco, un Dios infinito, por el cual todo se hace y se conserva. ¿cual es entonces ese enemigo de Dios con el que sueña hoy su imaginación? ¿cual es el príncipe fantástico que actúa contra la voluntad de Dios para seducir y engañar a la mayor parte de los hombres? (porque los hombres de bien son raros) ¿cual es el artesano el mal a quien Dios libró a los hombres para atormentarlos eternamente? ¿cómo pretende usted que la justicia divina pueda permitir que el diablo engañe impunemente a los hombres sean castigados por haber sido las tristes victimas de sus seducciones?...

Usted parece, no obstante, usar aun un poco su razón y me pregunta como yo puedo saber que mi filosofía es la mejor entre todas aquellas que se han profesado, se profesan y se profesarán en el mundo. Esta es una pregunta que yo también puedo plantearle a usted y con mucha más razón porque yo no me orgullezco de haber encontrado la mejor filosofía: yo se solamente que yo comprendo la verdadera. Usted me pregunta cómo puedo yo saberlo. Yo respondo que lo se de la misma manera en que usted mismo sabe que los tres ángulos de un triangulo son iguales en dos lados. Y todo el mundo reconocerá el derecho que yo tengo de responder así, salvo los cerebros enfermos que sueñan con ciertos espíritus inmundos cuya función consiste en darnos ideas falsas que parecieran verdaderas... pero usted que cree haber encontrado la mejor de las religiones o más bien los mejores hombres, a quienes libra su fe crédula, yo le pregunto ¿cómo sabe usted que estos hombres son en efecto los mejores entre todos los que han enseñado enseñan y enseñarán otras religiones? ¿ha usted examinado todas las religiones, antiguas y nuevas, hasta la de nuestros contrarios, los de la India, en fin, todas las del universo? ¿y aun aceptando que usted las haya examinado todas escrupulosamente, que le asegura que usted haya escogido la mejor?

Porque finalmente, usted no puede manifestar ninguna razón de su fe. Usted dirá sin duda que usted reposa en el testimonio interior del espíritu de dios, mientras que aquellos que no piensen como usted, usted los considera seducidos y engañados por el príncipe de los espíritus rebeldes. Pero todos aquellos que no son de la iglesia romana dirán de su iglesia lo que usted dice de la de ellos, y ellos tendrán igual derecho al suyo... en nombre del cielo, aléjese de esa deplorable superstición, reconozca la razón que Dios le ha dado y aferrese a ella si usted no quiere caer al más bajo rango entre los brutos. Deje de llamar misterios los más absurdos errores, y deje de confundir, por vergüenza a su razón, lo que sobrepasa el espíritu del hombre o que no le es conocido aun, con las creencias y horribles secretos de la iglesia romana, que usted juzga tan fieles a la inteligencia»[27]

Henri Oldenburg, secretario de la Sociedad Real de Londres, le escribe una carta a Spinoza a mediados de septiembre de 1665, señalándole que éste se ocupa más de teología que de filosofía. Oldenburg se refiere en estos términos a la guerra que sufre Europa en ese momento: ´´si los hombres fueran conducidos por la razón, no se destruirían unos a otros, como es el caso. Pero de qué nos sirve quejarnos¡ mientras haya hombres, habrá vicios, pero el reino del mal no es perpetuo y la intervención de los mejores puede contrabalancearlo todo[28]´´.

Spinoza en la carta # 30 responde a Oldenburg y de paso nos muestra cual es su método y su campo propiamente filosófico de estudiar los afectos humanos. Según Spinoza: ´´ para mi los conflictos humanos no me incitan ni a reír ni a llorar; más bien desarrollan en mi el deseo de filosofar y de observar mejor la naturaleza humana... ahora yo dejo a cada quien vivir a su antojo y consiento en que aquellos que lo desean, mueran por aquello que ellos consideran su bien, con tal de que se me permita a mi vivir por la verdad ´´.

El problema del mal que tanto ha obsesionado la teología y la filosofía es un falso problema para Spinoza. Para él, el mal, el pecado y la culpa son invenciones humanas que tienen como fin ´´educar´´ moralmente a la Multitud. Son ideas inadecuadas que nacen de confundir lo perfecto con lo imperfecto. Dios no puede saber ni del mal ni del pecado en cuanto es una sustancia perfecta o para decirlo en otras palabras, la naturaleza no conoce del bien y del mal sino del instinto de conservación. Pues bien, en Spinoza esto no quiere decir que los hombres sean iguales a los animales y que solo deban actuar de acuerdo a sus instintos. En Spinoza, lo que si es central es que el fin primero y último del hombre es lo que él llama el conatus en el libro III de la Ética: ´´cada cosa se esfuerza, cuanto está en ella, por perseverar en su ser´´.

Lo que en un poema de Pierre Languinez podía expresarse como:

De la firma de mi sombra (distancia con el poeta)
Pierre Languinez

La palabra que vas desoyendo
Al final
Va dejando de ser mortal dilema (deja de ser dilema)
Así, así es que el poeta sobrevive
El eterno retorno
O el inconveniente regreso

Así sobrevive toda piedra en su ser
Aunque carezca de piel
Al final:
¿tallaremos vidrios en el mar?

Las preguntas interminables, inachevées,
Siempre tienen vanas respuestas
Y por ello el poeta huye,
Y no huye,
A veces nos responde
Aunque no olvide su pregunta eterna
La que un habitante de un barco ebrio llamó:
L´alchimie du verbe.

Para Spinoza, el sentido principal de la vida del hombre en el mundo es primero preservar su vida y luego buscar la felicidad. Por ello el objetivo del estado para Spinoza no es simplemente una función de seguridad, el evitar que nos matemos unos a otros, sino permitirle al hombre recorrer sus propios caminos en búsqueda de su felicidad. Así como no hay hombres buenos o malos tampoco habría estados buenos o malos. Habría estados convenientes o inconvenientes. Si la multitud persiste en la esclavitud, podría incluso convenirle un estado que la oprima. Sin embargo, el hombre para Spinoza no debería resignarse a la esclavitud de las instituciones sino combatir por su felicidad hasta donde sea posible. El hombre para realizar una plena felicidad necesita del otro. El hombre necesita de la concordia para realizarse completamente.

Los hombres deben comportarse de acuerdo a la razón para poder gozar de una vida buena, para poder acceder a la felicidad. Existen para Spinoza pasiones y acciones. Las pasiones son ideas inadecuadas y son causa de padecimientos. Las acciones son causas adecuadas que aumentan nuestra potencia de actuar. Las pasiones se oponen a ello, en cuanto sean tristes. Pero Spinoza, a diferencia del ascetismo, no se opone radicalmente a lo que llamamos vicios, sino que propone que primero debemos comprender nuestros instintos y tratar de entender porque insistimos y perseveramos en lo que nos causa sufrimiento. No debe haber una negación de los instintos humanos. Debe haber un adecuado conocimiento de ellos. El énfasis de Spinoza está dado por lo que él llamaba ´´ideas adecuadas y causas adecuadas de las cosas´´.

En el hombre no hay ni predestinación ni fatalidad. Tampoco hay en Spinoza la futura idea de Rousseau: ´´los hombres nacen buenos y las sociedad los corrompe´´. Para Spinoza los hombres no nacen ni devienen buenos o malos, simplemente hay unos que actúan guiados y cegados por las pasiones tristes (que son principalmente tres: ambición, gloria y lujuria) y otros que a través del camino de la razón buscan la felicidad. Spinoza en ningún momento nos presenta recetas mágicas ni autosuperación de hipermercado ´´coellizante o savaterizante´´. La razón no es un fin en si mismo. Es más bien un camino por el cual podemos aumentar nuestra potencia de actuar. Los hombres siempre pueden mejorar, pero también pueden empeorar. Spinoza insiste en la importancia del aquí y ahora. De allí vienen algunas deformaciones de su pensamiento que han llevado a algunos autores como Toni Negri a calificar a Spinoza de ´´materialista´´, algo que es en grado sumo anacrónico.

Mucho se ha dicho sobre un aparente Spinoza ´´ermitaño´´ que tuvo que esconderse de la sociedad para alejar las pasiones tristes. Su correspondencia -(al menos, lo que se conoce de ella) y el tratado político, - que quedó incompleto por su prematura muerte nos demuestra lo contrario. Spinoza siempre estuvo interesado en los sucesos políticos de su época, fumaba pipa y ocasionalmente tomaba cerveza. No fue pues ningún monje, aunque tampoco podamos calificarlo de Casanova. La idea del justo medio primaba en Spinoza. Lo que Spinoza nos invita a alejar de nosotros mismos es el exceso. No hay en Spinoza ideas relativas a la pureza ni a la privación de los placeres ni mucho menos una condena al cuerpo.

En algunas ocasiones se ha dicho que Spinoza fue un cartesiano o un anti-cartesiano. Deleuze lo califica de ´´contra-cartesiano´´ y ya veremos la razón. Primero hay que recordar que Descartes pasó sus últimos años en Holanda, huyendo de las persecuciones religiosas, y aunque existía cierto espíritu de tolerancia allí eso no impidió que igual se prohibiera la enseñanza de Descartes en Holanda. Spinoza pudo leerlo en latín, y de allí tomó no pocas ideas para su propia filosofía, sin que pueda llegar a decirse que fue Spinoza un discípulo o un enemigo de Descartes. Nos quedamos, una vez más, con la apreciación de un poeta sobre este tema. Para Heine: ´´ un diamante pulimenta a otro. Así, la filosofía de Descartes no creó, pero hizo que floreciese la de Spinoza ´´[29].

Cuando Descartes se refiere a las pasiones habla de ´´pasiones del alma´´ para distinguirlas de otros sentimientos externos o pertenecientes al cuerpo, como pueden ser los olores o la sed. Debe recordarse que para Descartes, las pasiones no están ni en el corazón ni en cerebro, sino en una glándula donde interaccionan corazón y cerebro.

Para Descartes solo hay seis pasiones primitivas: admiración, amor, odio, deseo, alegría y tristeza. El resto de pasiones son compuestas o derivadas de estas. Queremos ocuparnos especialmente del deseo. Para Descartes: ´´ la pasión del deseo es una agitación del alma causada por los espíritus que la disponen a querer para el porvenir de las cosas que ella se representa le son inconvenientes. Así no se desea solamente la presencia del bien ausente, sino también la conservación del presente, y además la ausencia del mal, tanto del que ya se tiene como del que se cree poder recibir en el tiempo a venir[30]´´.

Sobre la vida de Spinoza, vale la pena reproducir aquí el inicio del extenso estudio que León Dujovne consagró a Spinoza en la Universidad de Buenos Aires en 1942: ´´ en la vida de Spinoza hubo un solo episodio dramático: su expulsión de la Sinagoga por el Colegio de rabinos de Ámsterdam. Spinoza tenía entonces algo menos de veinticuatro anos. Nacido y educado en Holanda, país del cual nunca salió, cuando quiso defender su conducta de las acusaciones de quienes lo habían excomulgado, redactó una apología cuyo texto no se conoce hoy. Este documento lo compuso Spinoza en la lengua de Castilla. Españoles eran los autores de las novelas, dramas y poesías que tuvo en su biblioteca. En sus libros cita a pensadores de España[31]´´.

La familia de Spinoza pertenecía al grupo de los llamados ´´marranos´´, es decir los judíos que habían sido obligados a bautizarse para permanecer en la península ibérica a partir del reinado de los reyes católicos Fernando e Isabel a fines del siglo XV. La intolerancia religiosa fue tal que la familia de Spinoza tuvo que emigrar a los países bajos donde nacería el filósofo el 24 de noviembre de 1632. La Holanda de la época de Spinoza recién había logrado liberarse de la dominación española, y aunque dominada por la fe austera y rígida de los calvinistas, era un lugar más tolerante y respetuoso de los judíos. Tanto así que en 1657 los judíos de Ámsterdam lograron sus derechos de ciudadanía. Algo imposible de imaginar en España y Portugal.

Spinoza murió relativamente joven, aparentemente de tuberculosis, a los 45 años, el.... en vida sólo publicó uno de sus libros, ´´los principios de la filosofía de Descartes´´. De hecho, Spinoza lo público de manera anónima y con un falso domicilio, lo que no impidió que se descubriera su autor y que sufriera no pocas persecuciones, provenientes sobre todo de los judíos de Ámsterdam. El resto de sus obras, en especial la Ética fue publicada de manera póstuma, -aunque circuló en forma fragmentaria entre los allegados de Spinoza.




V. V. reambulo.pera ser amado.doARos que lo desean, mueran por aquello que ellos consideran su bien, con tal de que se me perEl estilo de vida o la búsqueda de la vida buena.

En un ensayo titulado: ´´indagación de la palabra´´, aparecido en 1928 en su libro: ´´el idioma de los argentinos´´, Borges se ocupa del estudio del estilo a partir de la siguiente, casi- anónima frase: ´´en un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme´´, haciéndose esta pregunta: ´´¿mediante qué proceso psicológico entendemos una oración?´´.

Alonso Quijano recurrió a un extenso género de supercherías literarias en sus manuscritos. El que nos interesa destacar aquí es el del encuentro de unos supuestos manuscritos árabes que le son suministrados en incierta Taberna. El Quijote no sería solamente una historia dentro de una historia (o como lo señalaba Thomas Mann, el Quijote simplemente sería un sueño de Sancho), sino que sería una historia supuesta nacida de unos supuestos manuscritos encontrados por algún azar mallarmeano. Una hipótesis similar a esta es la que expone el célebrisimo psicólogo pseudo-árabe de la onda corta, en un programa de la radio bogotana llamado La Real Audiencia, Al Diván La Falla, a propósito de la obra póstuma de incierto poeta languinesco.

A propósito de lo languidesco, Descartes definía la languidez como: ´´una disposición a relajarse y estar sin movimiento, que se experimenta en todos los miembros; procede, como el temblor, de que no llegan bastantes espíritus a los nervios, sino de una manera desigual; pues la causa del temblor es que no hay suficientes en el cerebro para obedecer las determinaciones de la glándula cuando ésta las impulsa a algún músculo, en vez de que la languidez procede de que la glándula no los determina nada a ir hacia algunos músculos antes que hacia otros[32]´´.

Siguiendo de manera inconsciente no solamente una saga fáustica sino una saga de supercherías, en la novela lírica ´´la firma de mi sombra´´ se nos cuenta que: ´´ El camino de las sombras, es uno de los más prolíficos en la literatura. Si iniciáramos su recorrido, por ejemplo, con el Doctor Fausto, por los años mil quinientos, nuestra saga sombría nos hablaría de grandes nombres: Goethe, Thomas Mann, Valéry, para solo citar los más célebres. En cuanto a ´´la firma de mi sombra´´, ésta novela reúne elementos suficientes para incluirla en éste género hermético de lo fáustico. Podría decirse, de cierta manera, que aunque no haya en el transcurso de la novela, un pacto con algún diablo, si existe implícitamente un pacto consigo mismo, de parte del autor; lo que en otros términos sugiere un pacto diabólico, como podrá apreciarse luego. Si alguna vez, Paul Valéry llamó a su obra: ´´Mi Fausto´´, quizá esta historia debiera llamarse ´´Tu Fausto´´.

Y más adelante se dice: ´´ Al inicio de la historia, se cuenta como Pierre Languinez encuentra una versión de su obra titulada: ´´ El símbolo de los siglos ´´, en forma de palimpsesto, en la librería ´´ El monumento alto ´´. A partir de ese momento, Languinez emprenderá una doble búsqueda: pretenderá encontrar al autor del ´´ símbolo de los siglos ´´, y a la vez, a María, una mujer que ha compartido con él, dos pasiones dantescas y dionisiacas. Pierre Languinez ignorará hasta la última hora, la razón por la cual, ´´ El símbolo de los siglos ´´ estaba casi vacío en ´´ El monumento alto ´´. Quizá usted, lector perspicaz, lo descubra antes que él (en) ´´ entre líneas ´´. Quizá al final de esta serie sobre ´´pasiones, virtudes y vicios´´ podramos presentar por primera vez la incompleta novela incompleta en forma de teatro semi- automático, acaso de una forma casi- simultanea con su publicación en Córdoba- Argentina.

Pero mientras eso pueda ocurrir, continuemos con Borges: ´´ dos intentonas –ambas condenadas a muerte- fueron hechas para salvarnos (de la fatalidad del lenguaje). Una fue la desesperada de Lulio, que buscó refugio en el mismo corazón de la contingencia; otra, la de Spinoza. Lulio –dicen que a instigación de Jesús- inventó la sedicente maquina de pensar, que era una suerte de bolillero glorificado, aunque de mecanismo distinto; Spinoza no postuló arriba de ocho definiciones y siete axiomas para allanarnos, ordine geometrico, el universo. Como se ve, ni éste con su metafísica geometrizada, ni aquel con su alfabeto traducible en palabras y éstas en oraciones consiguió eludir el lenguaje. Ambos alimentaron de él sus sistemas[33] ´´

Al final del ensayo, Borges concluye que no es posible una clasificación psicológica del lenguaje. Bien. En nuestro caso nuestra pregunta sería: ¿mediante qué procesos literarios y poéticos apreciamos los estilos de expresión filosófica? Nos movemos entre lo filosófico y lo no- filosófico.

Pero el estilo no se reduce solo al lenguaje, -como lo hemos señalado al principio cuando recurrimos a Platón y a Aristóteles- o a la forma como se expresan conceptos filosóficos, bien sea a través de métodos tradicionales, o a través de nuevas formas de expresión, que pertenecen más a la literatura, a la poesía, al teatro o al cine, - para solo citar algunas-, sino que lleva en sí misma la pregunta por el estilo como estilo de vida, como potencia de pensamiento y de acción. Si la escritura es tal vez lo más importante del pensamiento, y el pensamiento es acción, a la manera de Nietzsche, la cuestión del estilo estaría ligada al concepto de singularidades no individuales. A la pregunta por quien escribe. (o para el poeta, la pregunta ¿para quién se escribe? O ¿para quién ya no se quisiera escribir?)

En este sentido, para Nietzsche, el ´´filósofo-estilista´´, el estilo significa la lucha contra la distinción entre forma y fondo, tanto en la escritura como en la vida. En uno de sus fragmentos póstumos, Nietzsche dejó planteada una idea que luego desarrollaría Deleuze: quien escribe es necesariamente otro.

Manola Antonioli expresa en el siguiente párrafo la relación entre Deleuze y Spinoza mediada por el concepto de estilo de vida. Para Antonioli: ´´ Spinoza es para Deleuze el ejemplo de cierto ´´estilo de vida en filosofía´´, de un estilo de filosofía y de un estilo en filosofía. En Spinoza (como en Nietzsche) se trata en principio de cierto ´´estilo de vida filosófico´´ en el cual el conocimiento y el pensamiento son siempre formas de experiencia vitales; la filosofía de Spinoza contiene en ese sentido una verdadera potencia crítica y liberadora. Un estilo en filosofía es también un efecto de vocabulario (ya que se trata de crear nuevas palabras o de dar un sentido nuevo a palabras ordinarias) y un efecto de sintaxis, como un estado de tensión del lenguaje orientado hacia el movimiento del concepto. El movimiento del concepto no es importante solamente en el plano del concepto mismo, sino también en el plano de las percepciones y de los afectos, es decir en una dimensión sentida, una dimensión no- filosófica en el corazón de la filosofía misma. El estilo en filosofía está compuesto de tres polos: el concepto o las nuevas maneras de pensar, el precepto o las nuevas maneras de ver y de entender, el afecto o las nuevas maneras de sentir[34]´´.


VI. Conclusiones parciales.

Cernuda, traduciendo de Scardanelli el poema ´´aplausos de los hombres´´, nos muestra una vez más esa intima relación con Spinoza:

Aplausos de los hombres
Scardanelli (traducción de Cernuda)

¿no es celeste mi corazón, su vida más hermosa
desde que amo? ¿por qué en más lo teníais
cuando más orgulloso y feroz era,
de palabra más rico y más vacío?

Gusta la multitud lo que el mercado precia
Y sólo al violento honra el criado;
En lo divino creen
Únicamente aquellos que lo son´´.

Hay en este poema dos ideas centrales de Spinoza. La primera, la crítica de Spinoza a Hobbes con respecto al miedo y al uso de la violencia. Recordemos que para Hobbes, el hombre es lobo del hombre y que el miedo guía necesariamente las acciones de los hombres. Para Spinoza, en cambio, si bien ocurre con mucha frecuencia que los hombres actúan guiados por sus pasiones tristes, siempre es posible transformar la existencia a través de las afecciones felices. Por ello, cuando Scardanelli dice ´´sólo al violento honra el criado´´ hay una gran similitud con lo que acabamos de exponer.

La segunda idea está en el verso ´´en lo divino creen únicamente aquellos que lo son´´, si recordamos que para Spinoza, Dios o la Naturaleza es la única sustancia, y los hombres somos sus atributos, es decir hacemos parte de la divinidad, de la naturaleza. Esta misma idea está presente en otros poemas de Scardanelli, justo por azar mallarmeano los que Cernuda decidió traducir al español. Por ejemplo en el poema: ´´los titanes[35]´´ vuelve a aparecer la divinidad.

Naturaleza, libertad y hombre, dijimos al inicio, que eran los principios fundamentales de Spinoza y a la vez de nuestro poeta de la Torre. Pues bien, el mismo Holderlin nos dice finalmente en su poema ´´valor poético (segunda versión)´´:

Valor Poético
F. Holderlin.

´´¿ no estás ligado a todos los vivos?
¿no te nutre la parca en su propio
beneficio? Ve, atraviesa la vida
sin armas, pues nada debe atemorizarte.

Bendice cuanto te suceda,
Sé propenso a la alegría ¿qué podría
Ofender tu corazón? ¿qué impide
Que sigas marchando en tu camino?

Pues desde que la poesía brotó de humanos labios
Propagando la paz,
Desde el día en que nuestro canto
Benéfico en el dolor y en la alegría,
Regocija el corazón de los hombres.

También a nosotros, poetas del pueblo,
Nos gusta mezclarnos con lo viviente,
Con el amistoso gentío; felices, amigos de todos,
Abiertos a cada uno. Tal
Nuestro antepasado, el dios Sol.

A ricos y pobres da su gozosa luz
Y, mientras el tiempo huye, nos ayuda,
Efímeros como somos, a seguir en pie
Con su andador dorado, así como nosotros
Guiamos los pasos infantiles

Y cuando llega la hora, es esperado,
Recibido por el oleaje púrpura. Entonces,
Sabiendo que todo es pasajero,
Va declinando, con ánimo invariable.
¡que así perezca nuestra alegría
cuando suene la hora y el espíritu triunfe;
que así se una en la grave plenitud de la vida,
y tenga tan hermosa muerte¡´´


Bibliografia complementaria.

Bayle, Pierre, « Ecrits sur Spinoza ».
Billecoq, Alain, (1997), « Les combats de Spinoza », Ed Ellipses, Paris.
Leibniz, « Réfutation inédite de Spinoza. »
Macheray, Pierre, « Introduction à l’éthique de Spinoza », PUF.
Mailhos, Georges, (1983), « Voltaire, témoin de son temps », Ed Peter Lang.
Meinsma, K.O, (1983), « Spinoza et son cercle ».
Moreau, Pierre François, « Spinoza, l’expérience de l’éternité », PUF.
Negri, Antonio, (1994), « Spinoza subversif », Ed Kimé.
Vermeren, Patrice, Giannini, H, Moreau, P.F, (1997), « Spinoza et la politique ».
Vernière, Paul, (1954), « Spinoza et la pensée française avant la révolution », PUF.
Zac, Sylvain, (1985), « Essais spinozistes », Ed Vrin.
[1] Esta meditación corre paralela a la Tesis de doctorado en Filosofía de la Universidad París 8, titulada: ´´ El concepto de estilo: las velocidades del pensamiento, de la expresión y de la acción en tiempos de las singularidades no individuales´´.
[2] Foucault, Michel, ´´la hermenéutica del sujeto´´, descrito por Francois Ewald y Alessandro Fontana , p 9
[3] Foucault Michel, ´´l´ordre du discours´´, p 11
[4] Foucault Michel, ´´l´ordre du discours´´, p
[5] Foucault Michel, ´´l´ordre du discours´´, p 72.
[6] ¿cual es el nombre verdadero de un autor? ¿con el que nace, el que él mismo se da, o el que el público le otorga?
[7] La cita de Cortázar es la siguiente: ´´ el mundo sería mejor si Marx hubiera leído a Holderlin. El mundo también sería mejor si Holderlin hubiera podido leer a Marx´´. ¡
[8] Mención aparte, merece en este sentido, la influencia de Spinoza en la obra de Goethe.
[9] Cernuda evoca personalmente a Alberti, Aleixandre, Baudelaire, Becquer, Byron, San Juan de la Cruz, Rubén Darío, García Lorca, Goethe, Góngora, Hernández, Juan Ramón Jiménez, Mallarmé, Rimbaud, Salinas, Valéry y Lópe de Vega principalmente.
[10] Nos servimos de las notas marginales de un ensayo en curso que estamos escribiendo sobre Cernuda.
[11] Luis Cernuda, nota marginal 1935.
[12] ´´lo daimónico (dijo) es aquello que no puede explicarse por medio de la razón ni del entendimiento... se manifiesta de la manera más variada a través de toda la naturaleza, en lo invisible como en lo visible.´´
[13] Luis Cernuda, ´´nota introductoria a unos poemas de Holderlin´´, en Crítica, ensayos y evocaciones, ed Seix Barral, Barcelona, 1970, p 115.
[14] Para acercarnos a nuestro tema, nos hemos apoyado en el libro del argentino Diego Tatián: ´´ la cautela del salvaje. Pasiones y política en Spinoza´´, donde el autor, a diferencia de Toni Negri, considera el spinozismo como una senda perdida de la modernidad, y rehúsa ubicar a Spinoza en el mismo nivel de análisis en que Negri le ubica, junto a Maquiavelo y a Marx. En este sentido, es mucho más afortunada la relación que establece Deleuze entre Spinoza y Nietszche.
[15] Al hacer referencia a Empédocles hemos develado casi completamente el autor de la primera frase con la que iniciamos esta meditación.
[16] Platón, la République, 399d.
[17] Dumont, Jean- Paul, ´´les écoles présocratiques´´, ed Gallimard, 1991, p 52.
[18] Dumont, Jean- Paul, ´´les écoles présocratiques´´, ed Gallimard, 1991, p 358.
[19] Dumont, Jean- Paul, ´´les écoles présocratiques´´, ed Gallimard, 1991, p 137.
[20] Dumont, Jean- Paul, ´´les écoles présocratiques´´, ed Gallimard, 1991, p 229.
[21] Dumont, Jean- Paul, ´´les écoles présocratiques´´, ed Gallimard, 1991, p 132.
[22] Horacio, ´´arte poético´´, v, 458 y siguientes.
[23] Dujovne, León, ´´Spinoza, su vida, su época, su obra, su influencia´´, 4vol, Universidad de Buenos Aires, 1941, p 106-107.
[24] Dujovne, León, ´´Spinoza, su vida, su época, su obra, su influencia´´, 4vol, Universidad de Buenos Aires, 1941, p 109.

[25] Dujovne, León, ´´Spinoza, su vida, su época, su obra, su influencia´´, 4vol, Universidad de Buenos Aires, 1941, p 286.
[26] Ancien disciple de Spinoza, converti à l’église catholique.
[27] Spinoza, « correspondance », éditions sils maria, 2000, p 107
[28] ´´Carta XXIX de Henri Oldenburg a Spinoza.
[29] Dujovne, León, ´´Spinoza, su vida, su época, su obra, su influencia´´, 4vol, Universidad de Buenos Aires, 1941, p 171.
[30] Descartes, ´´tratado de las pasiones´´, LXXXVI, p 55.
[31] Dujovne, León, ´´Spinoza, su vida, su época, su obra, su influencia´´, 4vol, Universidad de Buenos Aires, 1941, p 21

[32] Descartes, ´´tratado de las pasiones´´, CXIX, p 74.
[33] Jorges Luis, Borges, ´´el idioma de los argentinos´´, 1928, p 24.
[34] Antonioli, Manola, ´´Deleuze et l´histoire de la philosophie´´, ed Kimé, Paris, 1999, p 105.
[35] Incluimos sólo un extracto de ´´los titanes´´:
´´pero no es
tiempo. Aún están ellos
desencadenados. No atañe lo divino a quienes no lo sean...´´

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